Sobre palabras bonitas
Hablábamos sobre escribir palabras bonitas,
con mensajes que fueran de ese estilo,
que viajaran en la misma lÃnea.
Incrédulo, por un momento llegaste a creer,
de manera estúpida e inocente, que quizá
tenÃas hueco para escribir de esa forma.
Las palabras bonitas sirven de poco.
No cada una por separado, sino combinadas
y despertando sueños y sonrisas.
Los sueños no se cumplen; con mayor frecuencia se rompen.
Y las sonrisas no son más que los rehenes que de vez en cuando deja libres nuestro dolor.
Y el rencor...
Cuando hemos llegado a una forma pasiva de filtrarlo
te encuentras con otro que viene de frente,
y ni siquiera sabes por qué. Y a veces, la ignorancia,
que hasta hace poco siempre hemos llamado bendita, es lo que más duele.
Las palabras bonitas no sirven de nada.
Al final terminarás escribiendo gracias a los de siempre.
A los puñales que desgarran los tejidos de tus órganos por dentro.
Los que te causan un malestar invisible, que a pesar de no verse,
contradiciendo al refrán, el corazón sà que los siente.